Primero el proceso.
Después la IA.

Miramos cómo trabaja tu empresa antes de tocar nada. Después decidimos juntos qué merece la pena automatizar —y qué no.

El problema

El tiempo se va casi siempre por el mismo sitio

Buena parte del día de un empleado se va en tareas que no piden ni decisión ni criterio, solo tiempo: copiar un dato de un sitio a otro, revisar dos veces lo mismo, rellenar a mano lo que ya estaba escrito en otro sistema. Ese tiempo no vuelve, y tampoco es el que más aporta al negocio.

En una empresa de treinta personas eso puede ser media administración dedicada, mes tras mes, a trabajo mecánico. El tiempo que no se va ahí es el que sí puede dedicarse a lo que mueve el negocio: atender al cliente, cerrar una venta, mejorar lo que se vende.

Y cuanto más mecánica es una tarea, más fácil es despistarse haciéndola por enésima vez —ahí aparecen la mayoría de los errores. No hace falta más gente para arreglarlo: hace falta quitarle a la gente el trabajo que no debería estar haciendo.

Y el tiempo es dinero.

Lo que aparece casi siempre

De 14 horas al mes metiendo facturas de proveedor a mano, a 2.

Pendiente de concretar

No es la cifra que más impresiona. Es la que más se repite: casi cualquier empresa tiene a alguien copiando datos de un documento a otro, varias veces al día. Cambia el nombre de la tarea; el tiempo que se va es siempre el mismo.

Cómo trabajamos

Mirar, priorizar, hacer

En ese orden. El orden es el argumento: la herramienta es lo último que se decide, no lo primero.

  1. Mirar

    Dos semanas dentro de la empresa. Salimos con el mapa de cómo funciona de verdad, que casi nunca es como está escrito en el manual.

  2. Priorizar

    Cada oportunidad con dos números: lo que ahorra y lo que cuesta ponerla en marcha. Ordenadas de mayor a menor.

  3. Hacer

    Empezamos por la primera de la lista y no pasamos a la siguiente hasta que esa funciona. Una cosa terminada vale más que cinco a medias.

Servicios

Cuatro cosas, en este orden

No hace falta contratarlas todas. Casi todo el mundo empieza por la primera y decide después, con el mapa delante.

Diagnóstico de procesos

Por aquí se empieza

Dos semanas mirando cómo trabaja tu empresa de verdad.

Entrevistamos a quien hace el trabajo, no solo a quien lo dirige, y seguimos tres o cuatro procesos de punta a punta. Al final sabemos dónde se va el tiempo, dónde se cometen los errores y qué de todo eso se puede arreglar con la tecnología que ya existe.

Te llevasUn mapa de tus procesos y la lista de oportunidades priorizada. En papel, y tuyo, contrates lo que contrates después.

Implantación

En marcha, ahorrando (tiempo)

Construimos lo primero de la lista y lo dejamos en producción.

Un proyecto cerrado, con fecha de entrega y con algo funcionando al final. Trabajamos sobre las herramientas que ya usa tu empresa en lugar de traer una plataforma nueva que haya que aprender: se integra en el correo, en el ERP o en la carpeta compartida donde ya está el trabajo.

Te llevasEl proceso funcionando en tu empresa, la documentación de cómo está montado y las personas que lo usan formadas para usarlo.

Formación

Trabajando tus casos reales

Porque la herramienta no sirve si el equipo no la usa.

Talleres con el trabajo real de tu gente, no con ejemplos inventados. Cada persona trabaja sobre una tarea suya que tenía pendiente, y sale con esa tarea resuelta. Se aplica el lunes siguiente, no se archiva.

Te llevasSesiones presenciales o en remoto, material propio con los casos de tu empresa y correo directo para las dudas de las primeras semanas.

Acompañamiento

Para que no se pudra

Unas horas al mes para que lo implantado no se pudra.

Un consultor de IA externo, sin tener que sumar uno a la plantilla. Revisamos que lo implantado siga rindiendo, decidimos qué entra después y filtramos el ruido: cada semana sale una herramienta nueva y casi ninguna te sirve.

Te llevasUna reunión mensual con decisiones tomadas, seguimiento de lo que se implantó y disponibilidad para consultas entre medias.

Un caso

Un despacho de aduanas en Barcelona

Doce personas tramitando expedientes. Cada carpeta que entra por correo son ocho documentos que hay que leer, cuadrar entre sí y volver a teclear en la plataforma de la Agencia Tributaria.

El tiempo no se iba donde ellos creían. No estaba en teclear, aunque eso era lo que más rabia daba: estaba en cuadrar los documentos entre sí. Que los bultos de la factura coincidan con los del conocimiento de embarque y con los del documento de tránsito. Cuando no cuadran, alguien tiene que averiguar cuál de los tres tiene razón.

Eso es lo que se automatizó primero: comparar los ocho documentos y marcar las discrepancias antes de presentar nada. El tecleo vino después, y fue la parte fácil.

  • Meter un DUA en ESIMAT: de 20 minutos de tecleo a 3 de revisión.

    Despacho de aduanas, Barcelona
  • Un tramitador nuevo es autónomo en tres semanas, no en seis meses.

    Despacho de aduanas, Barcelona

Un apunte que importa en este sector: el sistema propone y el tramitador valida. Nunca al revés. Cuando hay responsabilidad legal sobre lo que se declara, quien firma tiene que poder revisarlo todo.

Preguntas

Lo que nos preguntan siempre

¿Cuánto cuesta el diagnóstico?
Depende del tamaño de la empresa y de cuántos procesos haya que seguir. No es lo mismo mirar uno en una empresa de doce personas que cuatro en una de ochenta. Cuéntanos por dónde vas y te pasamos un precio cerrado, sin horas abiertas.
¿Cuánto tiempo tenemos que dedicarle?
Unas seis horas repartidas en dos semanas, y no todas de la misma persona. Entrevistamos a quien hace el trabajo en su puesto, mientras lo hace. La idea es estorbar lo mínimo: si para diagnosticar hay que parar la empresa, algo hemos hecho mal.
¿Hay que cambiar de herramientas?
Casi nunca. Trabajamos sobre las herramientas que ya usa tu empresa, porque la que hay que aprender desde cero acaba sin usarse. Si en algún momento hace falta traer algo nuevo, se justifica con números antes de comprarlo.
¿Y si resulta que no necesitamos IA?
Entonces lo decimos, y esa también es una respuesta que vale su precio. En bastantes procesos lo que falla es que hay dos personas haciendo lo mismo sin saberlo, o un formulario mal diseñado. Arreglar eso cuesta menos y rinde más que automatizarlo.
¿Trabajáis solo en Barcelona?
Estamos en Barcelona y por el área metropolitana vamos presencialmente, que en las entrevistas de la primera semana se nota. Fuera de ahí trabajamos en remoto con un par de visitas, y funciona bien.

Hablemos

Cuéntanos qué le quita el tiempo a tu equipo

Con lo que nos cuentes preparamos la primera conversación, que es gratis y dura media hora. Si de ahí sale que no somos lo que necesitas, te lo diremos ahí mismo.

Los cinco campos son necesarios para poder responderte. Tratamos lo que nos cuentes solo para contestar a tu consulta; puedes leer el detalle en la política de privacidad.

Con una frase basta. «Metemos las facturas de proveedor a mano» ya nos dice mucho.

Respondemos en uno o dos días laborables.

Si prefieres el teléfono: 93 525 99 00. Estamos en Carrer de París 162, 5.º 3.ª, 08036 Barcelona.