No hace falta contratarlas todas. Casi todo el mundo empieza por la primera y decide después, con el mapa delante.
Diagnóstico de procesos
Por aquí se empiezaDos semanas mirando cómo trabaja tu empresa de verdad.
Entrevistamos a quien hace el trabajo, no solo a quien lo dirige, y seguimos tres o cuatro procesos de punta a punta. Al final sabemos dónde se va el tiempo, dónde se cometen los errores y qué de todo eso se puede arreglar con la tecnología que ya existe.
Te llevasUn mapa de tus procesos y la lista de oportunidades priorizada. En papel, y tuyo, contrates lo que contrates después.
Implantación
En marcha, ahorrando (tiempo)Construimos lo primero de la lista y lo dejamos en producción.
Un proyecto cerrado, con fecha de entrega y con algo funcionando al final. Trabajamos sobre las herramientas que ya usa tu empresa en lugar de traer una plataforma nueva que haya que aprender: se integra en el correo, en el ERP o en la carpeta compartida donde ya está el trabajo.
Te llevasEl proceso funcionando en tu empresa, la documentación de cómo está montado y las personas que lo usan formadas para usarlo.
Formación
Trabajando tus casos realesPorque la herramienta no sirve si el equipo no la usa.
Talleres con el trabajo real de tu gente, no con ejemplos inventados. Cada persona trabaja sobre una tarea suya que tenía pendiente, y sale con esa tarea resuelta. Se aplica el lunes siguiente, no se archiva.
Te llevasSesiones presenciales o en remoto, material propio con los casos de tu empresa y correo directo para las dudas de las primeras semanas.
Acompañamiento
Para que no se pudraUnas horas al mes para que lo implantado no se pudra.
Un consultor de IA externo, sin tener que sumar uno a la plantilla. Revisamos que lo implantado siga rindiendo, decidimos qué entra después y filtramos el ruido: cada semana sale una herramienta nueva y casi ninguna te sirve.
Te llevasUna reunión mensual con decisiones tomadas, seguimiento de lo que se implantó y disponibilidad para consultas entre medias.